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Archive for 5 05+00:00 febrero 05+00:00 2008

Permitidme que me presente.

Algunos de vosotros ya me conoceis de otros foros o de otros blogs, pero bien seguro que soy totalmente anónimo para muchos de los que pueden caer en este blog. Por ello me parece que lo más razonable es que os cuente algo de mi a modo de presentación.

Como habreis podido ver me llamo Jose. Así, mal escrito, sin tilde. Soy consciente de que no es gramaticalmente correcto, pero sí más familiar.
¿Cómo he llegado aquí? La historia no es muy larga. Comencé a beber vino no hace demasiado tiempo; mediado el año 2001 creo recordar. Llegué ya algo talludito, hay que reconocerlo. Tras las dudas iniciales que todos tenemos al principio comencé a leer más acerca de este mundo del vino, a participar en algunos foros y por encima de todo comencé a beber más vino, a intentar comprenderlo mejor y desde luego a aprender un poquito más. Tampoco nos engañemos: No entiendo de vino. Creedme, de verdad que no. Vale sí, distingo de un vistazo el blanco del tinto, pero lo único que quizá puede diferenciarme, en el nivel básico, de otros muchos consumidores es que intento ser un consumidor informado. Esto y un nivel de afición suficientemente alto por el vino que hace que me interese por todo lo que le rodea. He dicho nivel de afición suficientemente alto ¿verdad? Las cosas como son y la verdad desnuda, este nivel de afición es enopatía, enochaladura y si nos ponemos anglófonos nos adjetiva como enogeek. Simple y llanamente.

¿Cómo he llegado a este blog? No hace mucho que nos conocimos Olaf y yo, al menos en vivo y en directo, puesto que ya nos habiamos leido en distintos sitios durante tiempo; hace aun menos tiempo me propuso participar en su blog de vez en cuando. Algo así como cuando aparecía Ana Obregón en ‘El Equipo A’ allá por los años 80, pero en mi caso hablando de vinos. El fichaje ha sido relámpago como ya habreis leido. Contratos de cifras astronómicas, transfer internacional y puja por mi persona con distintas entidades hasta que finalmente no pude resistir la oferta de Olaf y aquí estoy sin tener muy claro como enfocar este primer post.

¿Qué busco como enópata? Vinos sinceros, honestos, vivos, que transmitan, sin maquillajes ni artificios innecesarios y, por último, algo tan importante como los elementos anteriores. Vinos con una buena relación calidad-precio (RCP en adelante).

¿Qué es lo que no me gusta en el vino? Vinos tan falsos como un pecho siliconado y unos labios henchidos de botox. Nada de vinos de alta extorsión, que lesionan tu cuenta bancaria y tu sentidos a partes iguales. No está el EURIBOR, el precio de los alquileres y el litro de leche como para ir soltando billetes como si estos crecieran en los árboles.

¿Qué os contaré por aquí? Pues vaya usted a saber, pero un plato fijo en el menú serán las recopilaciones mensuales. En ellas os contaré qué vinos he bebido ese mes. Puede resultaros algo aburrido, lo sé. La parte positiva es que los vinos que suelo beber son razonablemente «encontrables» y asequibles. Sí, también bebo vinos «raros» si lo miramos desde el punto de vista de un consumidor que no ande muy metido en esto del vino. No obstante el grueso de los vinos que bebo se pueden encontrar en tiendas, digamos, normales y supermercados a precios que rondarán los 5 EUR. Alguna vez rondarán los 10 EUR y algún otro que supera esos precio. ¡O se es enópata, o no se es! 😉
Otra cuestión que quisiera reseñar es que soy un consumidor «anónimo», esto es, cada botella me la pago de mi bolsillo. No me pagan un duro ni bodegas, ni tiendas, ni nadie en absoluto. De modo que podeis estar seguros de que lo que me gusta, lo diré y lo que no pues también.

¿Seré objetivo? No. Esperad que me lo pienso otra vez: No. Soy de la opinión de que no se puede ser objetivo sobre cuestiones que te importan en mayor o menor grado. Desde el mismo momento en que se acepta este hecho ya tienes un sesgo claro. No soy objetivo ni tengo intención alguna de serlo.

¿Puntuaré los vinos? Esta vez ni me lo pienso: ¡No! Diré mi opinión, intentaré expresar cuánto me gusta o me disgusta un vino pero yo no puntúo los vinos. No soy capaz de decir si el ‘Autoretrato’ de Durero es un 9.5 comparándolo con el 9.7 de ‘Los Girasoles’ de Van Gogh. No, de igual modo que no se puntúa la belleza (si alguien se lo está preguntando a sí mismo: ¡No! la belleza no se puntúa ;).

Creo que como primer post y presentación es suficiente.

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