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Archive for the ‘Champagne’ Category

Cuando ya no nos queden copas que beber, mañanas que despertar, besos y labios que besar. Beberemos, despertaremos, nos besaremos.

Cuando ya no quede nada, cuando ya no quede nadie, cuando la orquesta se haya ido y no quede música por sonar, bailaremos.

Cuando ya no queden palabras, ni silencios, rozar tus labios… y desaparecer.

Picamos a cuchillo unos lomos de melva desnudos de piel y espinas, para unirlos a cebolla que habremos rehogado previa y largamente; huevo batido, pimienta negra recién molida, panko, una pizca de genjibre rallado y salsa de soja. Amalgama de sabores que forman unas breves y delicadas hamburguesas. Pan de pita, tomate, rúcola… Ese champagne de Gimonnet que lleva esperándonos doce años. Comida rápida y bebida lenta; que nos deje más tiempo, todo el tiempo, para despertar, besar, bailar, hablar, callar… desaparecer.

Nota: Imagen de la obra ‘Dance me to the end of love’ de Jack Vettriano.

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Vamos a llegar a un acuerdo pescadito. Te cambio tus bostecillos por cuentos y por historias. Alguien tiene que contarte algunas cosas, aunque ahora no entiendas una palabra de lo que te digo; aunque ahora no tengan sentido alguno para ti.

Pescadito, alguien tiene que decirte, que contarte, que en la vida no siempre ganan las buenos. Lo cierto es que los buenos casi nunca ganan. En la vida casi siempre ganan los malos, los maleducados, los que gritan… En la vida verás que no sólo hay quienes nacieron de pie, frente a los que parece que nacieron debiendo algo. En la vida verás que hay quienes no merecen ni el aire que respiran y que sin embargo personas buenas se llevan golpe tras golpe. Ay, mi pescadito, la vida no es del color con el que se mira, no hay gafas rosas que la cambien, porque la vida es la que es. No dejes que te mientan, o aun mejor, haz ver como que te lo crees.

El tiempo, pescadito, el tiempo. El tiempo no pone nada en su sitio, ni da a cada uno lo que merece. El tiempo, tampoco cura, sólo cicatriza. Ya te contaré el cuento de Ismael, Ahab y aquella bendita ballena blanca. Historias de mar, tiempo y cicatrices. El tiempo, pescadito, sólo pasa.

Pones carita de interrogación; carita de preguntar, ahora, con tu vida recién estrenada. Prometeme, pescadito, que serás una persona honesta, que siempre dirás la verdad, que nunca esconderás tu mirada, que no vivirás tu vida con miedo. Has nacido libre, nunca seas esclavo de nada, ni nadie, pero sobretodo no seas nunca esclavo del miedo, porque eso no es vivir. Así, pescadito, serás capaz de mirarte a los ojos en el espejo cada mañana. No parece mucho ¿verdad pescadito? Cuando crezcas verás cuánto significa algo así.

Cuando crezcas, con el paso del tiempo, llegarás a Champagne; soul, blues, jazz, ¿Sinatra? Al final todos los caminos nos llevan al mismo destino. Sí pescadito, otro día te contaré historias de millesimés, de Gatinois. Cuentos todos de noches de champagne y jazz. No se lo digas a nadie. Será nuestro secreto.

Es tarde ya y, aunque sigo hablando, hace rato que duermes tranquilo. Descansa pescadito. Mañana habrá más cuentos, más historias.

Nota: Fotograma de la película “Capitanes Intrépidos” (‘Captains Corageous’. 1937. Metro- Goldwyn-Mayer). Afortunados los que la han visto y pueden disfrutarla de nuevo. Más afortunados, siempre, los que tienen la oportunidad de verla por vez primera.

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Uno sabe que esta llegando a Champagne porque de repente las carreteras se vuelven blancas. Son los tractores los que pintan el asfalto de tiza al salir de los campos donde han estado trabajando. Los suelos de esta región son sumamente infértiles y áridos. En tiempos de Napoleón, Sir Walter Scott se refirió a esta llanura como la “piojosa Champagne”, por la pobreza que castigaba a sus aldeanos. Hoy en día, sin embargo, la región es conocida en el mundo entero gracias a un vino espumoso producido en las faldas de unas pocas colinas que salpican el llano, el Champagne.

Desde Chalons-en-Champagne, atravesando carreteras comarcales que surcan los campos de cereal (cosas del GPS), la entrada en la zona productora de las apreciadas burbujas, resultó en esta ocasión especialmente espectacular. Poco a poco se vislumbraba entre la neblina la Côte de Blancs, los letreros de la carretera apuntaban hacia poblaciones como Le Mesnil, Vertus, Avize, Cramant… reino de la chardonnay. Pero nuestra meta estaba en la otra orilla del Marne, al sur de la montaña de Reims, donde la pinot noir domina el viñedo. En pleno centro de Aÿ nos esperaba Pierre Cheval Gatinois en una acogedora sala de catas. Antes de comenzar a probar los vinos, dimos un paseo por los sótanos de la bodega donde descansan las bodegas mientras nos contaba aspectos de la bodega y la elaboración de los vinos. Este pequeño domaine pertenece a la familia Gatinois desde hace 11 generaciones y cuenta en la actualidad  con 7 hectáreas de viñedo, principalmente pinot noir (90% aprox.), todas ellas en la localidad clasificada como Grand Cru de Aÿ. Pierre nos cuenta como las características de Aÿ, son idóneas para producir una pinot noir de primera calidad. Esta localidad se sitúa al sur de la montaña de Reims, con el viñedo en pendiente, conservando siempre esa preferente orientación sur, que va a facilitar la correcta maduración de la uva. Además los suelos arcilloso-calcáreos, de poca profundidad, que descansan sobre la roca caliza, se unen al clima de la región para producir una fruta muy aromática, floral y frutal que con la edad dará notas amieladas en unos champagnes bien estructurados, con una acidez fina y elegante. Producen unas 50.000 botellas al año de 5 cuvées distintas de Champagne y un vino tranquilo de pinot noir. La uva se prensa en una tradicional prensa vertical próxima al viñedo (la nave de elaboración se encuentra separada de la bodega de crianza que visitamos) y el mosto fermenta en depósitos de acero inoxidable, con levaduras seleccionadas añadidas. Los vinos tienen una crianza en rima de 15 meses para el brut tradition, un año mas para el brut réserve y cuatro años para el vintage. El degollado es manual a la volée. Y ya con la copa en la mano pasamos a probar los vinos.

Gatinois Grand Cru Brut Tradition. (90% pinot noir, 10% chardonnay) De color dorado, casi rosado, ojo de perdiz nos dice Pierre. Ese color delata el dominio de la pinot noir en la mezcla. La es nariz franca, frutal y floral, algo de frutos secos, de buena intensidad, fresco y agradable. En boca burbuja fina, frutosidad bien delineada por esa acidez que da alegría al vino, todo con la tiza de fondo. Ideal para abrir en cualquier momento que apetezca un Champagne bien hecho y sin complicaciones. Un vino para tener siempre a mano.

Gatinois Grand Cru Brut Reserve. (90% pinot noir, 10% chardonnay) En la etiqueta se leen unos nombres de fondo, que según nos cuentan, son los nombres de las viñas que tienen, un pequeño homenaje al viñedo. De nuevo ese bonito color en la copa. En nariz la mineralidad toma protagonismo, las notas frutales y florales siguen presentes, pero aquí hay un grado mas de complejidad y los aromas de bollería y frutos secos son más evidentes. En boca tiene muy buena estructura, una marcada mineralidad, cremoso, pero sin ser pesado, la acidez fina, como su burbuja. Y un largo final que invita a repetir. A mi me encanta comer con Champagne y este vino es un perfecto compañero de la mesa. Con esta estructura y versatilidad, es otro imprescindible de mi bodega.

Al preguntar por la añada principal que estábamos probando en estos non vintage, Pierre  me contestó que ponen un especial esfuerzo porque no se aprecien diferencias entre los distintos lotes embotellados.

En Mareuil-s-Aÿ se puede apreciar el subsuelo calizo de las viñas

Gatinois Grand Cru Millesimé 2004. (100% pinot noir). Como curiosidad, este vino lleva un pequeño porcentaje de un clon de la pinot noir del que quedan muy pocos ejemplares. La bodega cuenta con una pequeña parcela de este Petite Pinot d’Aÿ, cuyas pequeñas cepas producen una uva de gran calidad y finura.  El vino comenzó bastante cerrado en nariz (recién abierta la botella). No había prisa, la conversación con Pierre Cheval-Gatinois era amena y agradable (¿porqué será que detrás de los grandes vinos muchas veces hay grandes personas?). Conforme se abre, el Champagne destaca por su elegancia. La fruta es más madura y aparece en un segundo plano. Mineralidad a raudales, tiza y cal, sobre un fondo de frutos secos y cremosa mantequilla. En boca es un vino estructurado, ahora mismo un chaval que precisa de algo de botella para domar esa tremenda acidez. El carbónico es de gran finura, bien integrado. El final es largo y mineral. Un gran vino esperando su momento. No hay prisa, sobretodo cuando te queda alguna botella del 2002 en la bodega, vino que ahora mismo está magnífico.

Gatinois Brut Rosé. (90% pinot noir, 10% chardonnay). Este es uno de mis Champagne rosados preferidos. Hay mucho Champagne rosado decepcionante, pero aquí tenemos un vino que enamora. Se produce añadiendo entre un 8 y un 10% del Coteaux Champenoise tinto que elaboran a partir de cepas de casi 60 años de edad. Por tanto, es el único Champagne de la bodega que ha visto algo de madera (las barricas usadas que emplean para elaborar el vino tranquilo). Precioso color asalmonado, nariz muy floral y fresca en primera instancia. Luego salen notas de cerezas maduras, unos tonos ahumados que recuerdan posiblemente el paso por la barrica del vino. En boca es un vino que me emociona, con esas cerezas, ese suave tanino en perfecto equilibrio con la acidez, la burbuja fina y un final largo y mineral. Casi parece un Volnay con burbujas. Maravilloso vino.

Además, que nadie se asuste, estos champagnes tienen un precio comedido, sobretodo con respecto a la gran calidad que presentan. En España se pueden encontrar en tienda con precios que varían entre los 25 a los 50 € (aprox.) Vinos serios y bien elaborados.

Champagne Gatinois
7 rue Marcel Mailly, 51160 Aÿ, France
Tel: +33 (0) 3 26 55 14 26

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Porque hay ocasiones en las que cocinar un sencillo plato puede hacerte sentir cómodo; puede hacerte sentir bien. Hay algunos momentos en los que cocinar te da ese ratillo de alegría queriendo ser feliz. Ese ratillo en que respiramos hondo y decimos que ahora sí. Porque hoy cocinas para hacer feliz.

En un colchón de sal gorda disponemos unos lomos de trucha, que para que no pasen frío arropamos con otra capa de sal gorda y, con un ligero peso encima, los dejamos dormir un tiempo. ¿Cuánto? Lo que tardemos en hacer lo siguiente.

Hacemos una crema de puerros muy, muy ligera. Mientras, en otro recipiente, calentamos jugo de tomate, en el cual daremos un muy ligero hervor a unos cangrejos de río (¡el animal más fiero de la Creación!), que ya habremos cocido anteriormente. Cuando tengamos esto hecho, sacamos la trucha de su cama de sal. En un plancha marcamos los lomos únicamente por el lado de la piel, tras lo cual los introducimos cuidadosamente en la crema de puerros. Un muy ligero hervor, para que terminen de hacerse, apenas nada; en lo que pensamos si estarán hechos, ya estarán hechos. Sacamos los lomos y los disponemos sobre el plato y sobre estos, los cangrejos de río. Suavidad.

¿Y en las copas? Champagne. De nuncas y siempres se llenan las copas y se taracean los recuerdos. Beber nuncas y siempres es beber Champagne, pues nos ampara y auxilia a la hora de ver la vida de manera menos dolorosa.

… y cuando se apuren los platos y se apuren las copas sentirás que, durante unos instantes, has sido feliz haciendo feliz.

Nota: La imagen proviene del blog Donde el viento nos lleve. El autor de las mismas es  Nick Brandt.

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motgolfiere Este champagne lo compré en una tiendecilla en Reims por unos 16€, en teoría para beberlo ese mismo día de picnic por algún pintoresco paraje en los alrededores de la montaña de Reims. El caso es que el tiempo no lo permitió y hoy hemos dado cuenta de él. Se trata de un blanc de noirs del pueblo de Verzenay, con un viñedo Grand Cru casi en su totalidad. Si no recuerdo mal lo que ponía etiqueta de la tienda de Reims, se trataba de un 100% Pinot Noir, procedente de un pequeño Récoltant-manipulant llamado Jean-Yves De Carlini. He encontrado por la web mas bien poca información, por lo visto cuenta con 6.5 ha de viñedo y elabora unas 50.000 botellas. Por ese precio, bien valía la pena probarlo.

Se presenta en un color amarillo pajizo con intensos reflejos cobrizos, con una burbuja fina y una corona persistente. En nariz es muy vinoso, intenso y complejo. Salen notas de fresa, sobre cítricos, naranja de sangre, algo de nueces y notas terrosas de champiñón y tierra de bosque con un fondo calcáreo. En boca presenta un carbónico fino y perfectamente integrado, unas suaves notas cítricas con una mineralidad profunda y una acidez excelente. Una boca muy bien enfocada y con un final suficientemente largo. Me ha dejado impresionado este champancito. Tumbaría a muchos de casas mas conocidas. Claro que es bastante personal, puede que esa nariz no guste a todos, es muy blanc de noirs. Que pena que no lleguen mas cosillas de estas por aquí, sobretodo de este rango de precios.

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Espumosos

DSCN1607Llega la Navidad y tal y como prometí, aquí esta la entrada sobre vinos espumosos.

El origen del champagne y de los vinos espumosos viene del sigo XVII. Los procesos fermentativos eran un completo misterio y se desconocía el mecanismo por el cual un mosto pasaba a ser vino. En el caso de los vinos blancos tranquilos de Champagne el frío llegaba pronto a las bodegas y esta bajada de temperaturas, provocaba la parada de la fermentación antes de que esta finalizase, quedando azúcar en el vino. Una vez embotellado el vino, se enviaba al Reino Unido (los ingleses llevan siglos siendo aficionados a los vinos franceses), al llegar la primavera, con las temperaturas mas suaves de Inglaterra, el vino refermentaba en la botella. Esto era considerado un problema, ya que los tapones solían saltar por efecto del carbónico. Pero sucedió que a los ingleses les gustaba la bebida con burbujas resultante, de forma que se comenzó a estudiar la forma de controlar la presencia de las burbujas en el vino. En 1670 el monje benedictino Dom Perignon en la abadía de Hautvillers introdujo algunas modificaciones a tal efecto, como son el uso de botellas de vidrio mas grueso, el tapón de corcho cónico y la sujeción del mismo con una grapa. Aunque el misterio del proceso no sería resuelto hasta que Louis Pasteur estudiase la fermentación años después.

Comenzamos con una pequeña definición y con algo de geografía. Un vino espumoso es aquel que en condiciones normales de temperatura y presión produce espuma, no solo burbujas. Estas burbujas se deben al dióxido de carbono disuelto en el vino. La fuente de este dióxido de carbono puede ser natural o artificial, dependiendo del método de elaboración. El color puede variar desde amarillos pálidos pajizos hasta los rosados tan de moda hoy en día. Y el contenido alcohólico va desde los 5’5º de algunos espumante italianos hasta los 12-13º de la mayor parte de espumosos que se elaboran actualmente.

espumosos

El mas famoso de todos los vinos espumosos es sin lugar a dudas el Champagne, que se elabora en la región francesa del mismo nombre a 2 horas escasas de París en dirección nordeste. Las uvas empleadas aquí son Pinot Noir (38 % del viñedo), Pinot Meunier (34 %) y Chardonnay (28 %). En España el espumoso mas extendido es el Cava, producido en un 95% en Cataluña, pero el consejo regulador del cava también admite su elaboración en 23 municipios riojanos, 2 aragoneses y dos enclaves en la Comunidad Valenciana y en Badajoz. Principalmente se elabora con la neutral Macabeo, la aromática Xarel·lo y la magnífica Parellada, que es la que suele dar estructura a la mezcla. También están autorizadas otras variedades como la Pinot Noir, Chardonnay, Malvasia, Garnacha tinta, Monastrell y Trepat. Otros espumosos de calidad elaborados en el mundo serían los cada vez mejores Sekt alemanes elaborados principalmente de uva Riesling o familiares de la Pinot (hay que tener mucho ojo con los sekt, ya que se venden muchos baratos, elaborados a partir de vinos base italianos o franceses de baja calidad), cremmant franceses, en concreto de la valle del Loira, spumante italianos (el mas famoso el de Asti, hecho de la uva Moscato bianco). También se elaboran espumosos en California, Australia, Reino Unido (climatología similar a la de Champagne) e incluso en Rusia y Ucrania.

Y ahora vamos a la elaboración. ¿Como se meten esas burbujas dentro de la botella? Esa es la principal diferencia entre los tres principales métodos de elaboración, que son los siguientes:

Vinos gasificados, carbonatados o método del bombín: Al igual que con otras bebidas carbonatadas, el gas se mete a presión en un tanque de vino y se embotella a presión. Es el método mas barato y el que produce resultados de peor calidad. Las burbujas son de gran tamaño y de muy escasa persistencia.

Método Charmat, cuvée close, grandvas o autoclave: Es un método bastante extendido. El vino se fermenta en blanco, como si de un vino tranquilo se tratase. Luego se provoca una segunda fermentación, añadiendo azucares y levaduras al vino base, pero esta vez en un tanque cerrado a presión. El dióxido de carbono generado se queda atrapado en el depósito y una vez se alcanzan unas 5 atmósferas, se baja la temperatura a -5ºC, se filtra y clarifica y se embotella a presión. El proceso es rápido y esta segunda fermentación no deja huella en el vino, de forma que sensorialmente los vinos dan la sensación de ser vinos tranquilos a los que simplemente se les ha añadido el gas. Los spumante italianos se suelen elaborar por este método, así como el espumoso dulce valenciano Reymos (de moscatel).

Sacy

(Foto de Sacy, al norte de la montaña de Reims en Champagne)

Método tradicional, clásico: Este es el método es el que produce resultados de mayor calidad y también es el mas costoso. La fermentación tendrá lugar en dos fases. En primer lugar se fermenta en depósitos los vinos base, como cualquier vino tranquilo. Los vinos base para espumosos no son vinos que resulten muy agradables. Normalmente tienen una acidez muy elevada, poco grado alcohólico y tienden a ser mas bien neutros en aromas. Dado que la uva no se recoge especialmente madura, es muy importante un rápido y suave prensado de la uva para que el mosto no coja verdores que luego serán acentuados por la presencia de las burbujas. La siguiente fase es una de las mas cruciales, es el ensamblaje de los vinos base que se embotellarán juntos para iniciar la segunda fermentación en la botella. La experiencia para seleccionar las cantidades de cada vino en función de sus parámetros para predecir como resultará el espumoso final una vez concluido todo el proceso es fundamental. En la elaboración de rosados, se mezclarán vinos tintos y blancos. Una vez ensamblado el vino, se introduce en la botella junto con el licor de tiraje (es una mezcla de azucares y levaduras para provocar la segunda fermentación en los vinos base, que son secos), se tapan y se dejan en rima, a unos 12ºC a oscuras y en posición horizontal para que tenga lugar esta segunda fermentación. El dióxido de carbono desprendido hará que la presión dentro de la botella aumente a unas 5-6 atmósferas, además el grado alcohólico aumentará entre 1 y 1’5 unidades. Pasadas entre 4 y 8 semanas esta fermentación finaliza y comienza el envejecimiento sobre sus lías. Las lías son los restos de las levaduras que mueren una vez concluye la fermentación (quedan sin alimento). Estas lías forman un depósito en la botella y van a conferir unos aromas característicos al espumoso durante la crianza. Los periodos de crianza están regulados y son de 15 meses mínimo en Champagne para los NV (non-vintage, sin añada, los vinos base son mezclas de distintas añadas) 3 años para los de añada y de 9 meses para el cava. Las cuvées de mas calidad de las distintas casas, sobrepasarán con creces estos tiempos de crianza. Cuando se va a terminar con esta crianza, se llevan las botellas poco a poco a una posición vertical, con el tapón hacia abajo, para que las lías se vayan depositando sobre el mismo. Esto se hacía tradicionalmente a mano, pero los catalanes, que son muy prácticos inventaron el gyropalette, que lo hace automáticamente. A continuación se produce el degüelle del espumoso, congelando los depósitos de levaduras en el cuello y destapando, de forma que se sacan los sedimentos con una mínima pérdida de espumoso. Finalmente se añade un licor de expedición (mezcla de vino y azucares), que es el que nos va a definir el dulzor final del mismo. Tendremos, de menos dulce a mas dulce: Dulce (mas de 50 gr/l.), semi-seco, seco, extra seco, Brut (de 0 a 15 gr/l.), extra brut y brut nature que es al que no se le ha añadido ningún licor de expedición (se rellena con el propio espumoso). Este detalle es también muy importante, ya que claramente afecta al producto final. Muchos elaboradores usan el licor de expedición o dosage (como se llama en Francia) para corregir y maquillar posibles defectos del espumoso. Sobretodo en champagnes y cavas de bajo precio, en los que el vino base se ha obtenido de prensados excesivos y de uvas no muy maduras, para ocultar verdores y acideces descompensadas se añade un generoso dosage. Sobra decir que mi recomendación es hacia los vinos con el menor dosage posible. Y solo queda ponerle el tapón definitivo y listo para el consumo.frio en champagne

Y como el Champagne es el rey, vamos a hablar un poco mas detalladamente de esta región. ¿Y porque el champagne es el rey? Bueno, hay unas cuantas razones por la que esta zona está especialmente indicada para este tipo de vinos. En primer lugar el suelo. La zona productora de champagne se centra en unas colinas alrededor del río Marne, es un suelo calizo, que proporciona un drenaje excelente, preserva el calor del sol para evitar heladas y fuerza a las raíces de la cepa a profundizar en el subsuelo. Además está el clima. Esta zona productora es de las mas septentrionales en el mundo, tiene por tanto un clima frío (en la foto me podéis ver en pleno mes de agosto con una piedra caliza y un tiempo horroroso en las afueras de Le Mesnil), que no hace fácil el cultivo de la vid. Sin embargo esto ayuda a producir unos vinos con una excelente acidez, que se contrarresta de maravilla con las largas crianzas sobre las lías, una de las mayores virtudes de los champagnes. Además, las variedades empleadas son ideales para el cultivo en estas condiciones climatológicas. Y los tiempos de crianza en Champagne suelen ser mucho mas elevados que en el resto de zonas productoras de espumosos, permitiendo la total autólisis de las levaduras. Esto hace que el vino adquiera unos aromas mucho mas complejos y profundos (aromas de panadería).

champagne mapAquí a la izquierda tenéis un mapa de la zona mas importante productora de Champagne. Fuera del mapa quedaría la zona del Valle del Marne que se extendería hacia el este y la Côte de Sezanne y Côte des Bar que quedarían mas al sur. En el mapa tenemos la boscosa montaña de Reims, rodeada principalmente de viñedos de Pinot Noir y Pinot Meunier en menor cantidad. La zona norte de la montaña, mas expuesta a los vientos del norte y menos soleada, produce vinos mas acídulos que los de la parte sur. No obstante, estos vinos pueden resultar fundamentales para añadir chispa y tensión a los ensamblajes. En una de las fotos de arriba podemos ver el precioso viñedo rodeando la localidad de Sacy en el extremo norte de la montaña. Ambonnay y Bouzy producen unos Pinot Noir fabulosos, sobretodo los provenientes de las partes mas inclinadas y menos productivas. Algunas casas destacables de estas poblaciones son Egly-Ouriet, tiene un grand cru vintage hecho a partir de viñas viejas de esta localidad realmente increible, Paul Bara, David Leclapart, en Trepail, uno de mis favoritos, deliciosos todos sus champagnes provenientes de cultivos biodinámicos. En Reims tenemos al grueso de las grandes casas de Champagne, como son, La Veuve Clicquot, Palmer, Krug, Louis Roederer, Ruinart, Mumm y otras muchas.

moncuit En la parte sur de la montaña tenemos el valle del Marne, con las poblaciones de Ay y Epernay, donde se sitúan el resto de principales marcas, en Ay :Bollinger, Ayala, Deutz, Gosset, Billecart-Salmon y en Epernay Möet Chandon-Dom Perignon, Perrier Jouët y Pol Roger. Hacia el sur se extiende la Côte des Blancs, territorio casi exclusivo de la uva Chardonnay. Aquí encontramos alguno de mis pueblos favoritos, Cramant, Avize, Oger y Le Mesnil, donde se elaboran magníficos blanc de blancs. Productores destacados, Salon, Pierre Peters, Pierre Moncuit, Delamotte o incluso la misma cooperativa de Le Mesnil produce unos excelentes vinos.

El principal problema, los precios. La demanda de estos vinos es elevada y los buenos champagnes suelen ser caros. De las grandes casas, mi recomendacion iría por Pol Roger, Gosset, Bollinger, Billecart-Salmon, Drappier y Delamotte. En Francia es mas fácil intentar beber de los pequeños productores (RM), cuyas mejores cuvées no tienen nada que envidiar a la de los mas conocidos négociants. Algunos ya se encuentran aquí en España, como pueden ser Pierre Peters, Pierre Moncuit, Gatinois, Larmandier-Bernier, Jacques Beaufort o Renne Geoffroy. Para identificar el producto las botellas vienen con un código que comienza con dos letras:

NM: Négociant- manipulant, es una marca que elabora, pero que compra uvas y/o vino a terceros.

RM: Récolectant-manipulant, agricultor que produce su propio vino.

CM: Coopérative de manipulation, una cooperativa de agricultores.

RC: récolectant-coopérateur, agricultor que vende vino de una cooperativa

MA: marque d’acheteur, marca del comprador, el comprador pone su propia marca.

Y de cavas que? Bueno, se elaboran buenos cavas en España, entre mis productores preferidos, Colet, Garmona, Raventós i Blanc, Llopart, Bertha, Agustí Torelló, Dominio de la Vega (en Requena)… Como estos los bebo mas a menudo, conforme vayan cayendo los iré comentando.

Y creo que ya esta bien de tostón, en esta ocasión me he pasado un poco, pero es un tema que realmente me gusta y estas gaseosas merecen la pena.

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