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Posts Tagged ‘querencias’

No te amé la primera vez que te vi. Quedaría muy bien decir lo contrario, muy Actor’s Studio o muy Tenesse Williams, pero mentiría si dijera lo contrario y sabes que eso nunca lo hago. Recuerdo, y no sé por qué, la primera vez que te vi. Querencias de un primer instinto, querencias de una segunda piel.

Porque hay gustos adquiridos, querencias y quereres que sólo son cuando maduran; que sólo son cuando han de ser. Como el caviar, como la mostaza, como el vino, como el jazz, el flamenco y Frank Sinatra. Sabores aprendidos como un recuerdo de mañana. Todos quereres a la segunda; quereres todos del instinto. Querer de café cargado y sin azúcar. Querer de chocolate amargo. Querer sin darte cuenta de querer. Querer de sotavento y bajamar. Porque no te amé la primera vez que te vi.

Porque la primera vez no entendía ni una palabra de lo que decías; pero te quedaste en mi. Sutil, distinta, elegante. Una entre un millón. En la copa este rosado de Tondonia es todo eso y más.

Doramos las codornices cortadas al medio en una sartén; no mucho, sólo dorarlas. Cuando tengan ya ese olor y color rico, las apartamos del fuego y dejamos que se atemperen.

Con maíz cocido, zumo de naranja y un cordón de aceite de oliva montamos la salsa en la batidora, pasandola por un colador antes de templarla.

Ahora nos tenemos que manchar las manos, sin miramientos. Así como cuentan que no hay mayor amor que el amor por la comida, así hemos de asirla, saborearla, olerla, morderla y, por supuesto, tocarla. Con cuidado separaremos los muslitos de las pechugas y ambas partes las pincelamos con una mezcla de miel, vinagre de chacolí y aceite de oliva.

Las metemos en el horno y estarán hechas cuando veamos que toman el color del bronce viejo, el color de caramelo, pues en caramelos de codorníz se han convertido los muslitos, que podriamos comer por decenas como quien come camarones a la orillita del mar. Bocado dulce y sabroso las pechugas, bocado de bienestar. En el fondo del plato la salsa, sobre este las pechugas y esos caramelos con palito que son los muslos y terminamos de acompañarlo con unas brevas salteadas.

Querencias, instintos, sabores.


Nota: Imágen de Cadaqués proveniente del sitio Flickr! de TexturedJohn

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